jueves, 9 de agosto de 2012

Capítulo 4.

-Es que no queda otro sitio- se apresuró a decir Liam.
-Oh, pues...- Chelsea movió la cabeza, no sabiendo a dónde mirar- Claro, siéntate.
-Si no te importa, claro...
-No, para nada. Siéntate.
Liam se introdujo en el interior del vagón, donde se acomodó en su asiento mientras Chelsea revisaba la colocación de su cinturón de seguridad por tercera vez. Necesitaba distraerse para no relacionarse lo más mínimo con el chico que se había sentado a su lado, no le apetecía nada tener que ser amable con él si le hablaba, porque más de una vez la gente desconocida en situaciones parecidas intentaban hablar con ella para romper el hielo. Aunque claramente, nunca le había sucedido en una montaña rusa. Además, le era imposible ser afable en esas condiciones; el miedo y el nerviosismo se apoderaban de su cuerpo y alma, y si tuviera que decir algo, lo único que saldría de sus labios serían chillidos o sollozos. Ya había hecho suficiente permitiéndole al muchacho sentarse a su lado.

Un hombre con cara aburrida, que esta vez sí era el revisor, pasó por su lado y les preguntó con voz monótona a los dos chicos si tenían las fichas, a lo que respondieron afirmando con la cabeza y entregándoselas.

Ella pensaba en cualquier cosa negativa que le podría suceder estando ahí montada y empezó a angustiarse. En cambio, él tenía claro que iba a ser un viaje más bien poco emocionante. Se le haría más llevadero y divertido si el condenado de Zayn le hubiera dejado sentarse junto a Harry, pero ahora tenía que pasar todo el trayecto con una desconocida. De cualquier manera, le era imposible enfadarse con él.

Un pitido sonó y las barras de seguridad bajaron hasta posicionarse a la altura de las costillas de los dos chicos. La atracción iba a comenzar. La chica respiró profundamente y se agarró con fuerza a la barra, mentalizándose de que si se ponía nerviosa lo iba a pasar peor. En cuanto a Liam, estaba dispuesto a levantar las manos en la primera subida.

Las ruedas del vagón seguían el camino de los raíles, encarrilándose hacia la primera cuesta. Por suerte, no tenía muchos metros, pero era la única con tan poca altura. Chelsea prefirió pasarla con los ojos cerrados, porque no quería ver lo que venía. Si tenía esa fobia al pasar la menor de las cuestas, ¿cómo se sentiría en las más altas? Sus amigos habían sido demasiado crueles con ella. Si hubiera sido en “Los Caballitos”, quizá se hubiera enfadado menos, incluso se hubiera reído. ¿Pero eso? Eso era demasiado. No se creía la excusa barata de que montando ahí su miedo iba a desaparecer. Al contrario, lo único que hacía era aumentar y aumentar, sobre todo cada vez que los carriles se elevaban.

La segunda subida la pasó un poco mal, después de haber dado un par de vueltas que, para el gusto de Chelsea, habían estado un poco torcidas hacia la derecha. Por no decir completamente.

Se le ocurrió la tonta idea de relacionar la montaña rusa con una serpiente, aunque la verdad es que se parecían demasiado. ¿Habrían sacado la idea de ahí? Al menos, pensar en tonterías la entretenía un poco y no la hacía pensar en qué lugar estaba en esos instantes; no obstante, era algo difícil olvidar aquello.

La comparación entre los dos pasajeros del tercer vagón era un poco cómica. Liam llevaba las manos alzadas todo el tiempo, y en su cara llevaba pintada una media sonrisa. Mientras tanto, Chelsea apretaba los ojos formando una graciosa mueca y se agarraba a la barra de seguridad como si fuera un vagabundo muerto de hambre que se aferraba a un trozo de pan. Por un instante, el muchacho rió y Chelsea rezó por que no lo hubiera hecho por la cobardía que ella estaba mostrando. Odiaba que se rieran de ella, así que si ese era el motivo de su risa, el chico no le había acabado de caer del todo bien. Aunque no lo pareciera, ella era una chica fuerte y valiente, pero en atracciones de riesgo todo daba un giro de ciento ochenta grados. Incluso los carriles.

“Pobre chica”-pensó Liam- “Si tanto miedo tiene, ¿por qué se ha subido?”. Si él supiera.

Se aproximaba la tercera cuesta. A medida que iban subiendo, el pelo de Chelsea se reclinaba sobre la parte trasera del vagón, quedando totalmente colgando hacia abajo. Esa subida estaba bastante más inclinada que la anterior, y el ascenso se le estaba pasando muchísimo más lento de lo que ya lo había hecho la primera vez. Eso solo podía significar que aquella cuesta era el doble de alta que las dos anteriores. Y ese hecho no le ilusionó demasiado.

Esta vez no tenía pensado gritar, ya que si los decibelios de sus gritos aumentaban a la vez que lo hacía la altitud de la cuesta, no quería dejar sordo al pobre chico, que encima que se había tenido que sentar con ella porque no quedaban sitios, no iba a hacerle el viaje imposible. ¿Lo habrían obligado sus amigos también a montar? No, él parecía satisfecho, disfrutaba del momento. Cosa que, aunque ella se lo propusiera, le era imposible. ¿Estarían cogiendo Ed y Colin un buen ángulo de visión para poder observar y reírse de las reacciones de Chelsea? Esperaba que lo hicieran, porque para nada se iba a volver a montar ahí. Y mucho menos si lo tenía que hacer con un desconocido antipático que se reía de su fobia, mientras ella lo estaba pasando fatal.

Liam tenía la vista fija en la nuca de Zayn, que estaba sentado junto al ricitos, justo enfrente de él. Y bueno, también enfrente de “la chica del pelo raro”. Él no era para nada una persona rencorosa, pero no se había subido especialmente para divertirse solo. Al menos conseguía reírse un poco con las tonterías que hacían sus compañeros del vagón delantero; era entretenido ver el pelo de Harry en movimiento a causa del viento y los gritos de Zayn animaban la cosa.

Ya casi podían ver dónde empezaba la meseta de la cuesta, y ella estaba pasando un mal trago. No quería morir tan joven, aún le quedaban muchos motivos para seguir viviendo. Pero como no podía parar el tiempo y la suerte no estaba de su parte, tenía que afrontar con ello y aceptar que tendría que bajar esa pendiente. Le dio pena el chico que se sentó al lado cuando se imaginó el volumen de los chillidos que produciría durante la bajada de esa cuesta, una bajada que estaba demasiado cerca. De hecho, ya habían llegado al pico de la meseta, donde los vagones empezaron a ir más pausados, hasta quedarse completamente parados en un punto determinado. La rubia cerró los ojos con fuerza, más de lo que ya los tenía, hasta llegar a hacerse daño. Pero no quería que una sola imagen de ese escalofriante momento, que estaba a punto de suceder, se le colara en la mente. No quería llevarse demasiados recuerdos de esos instantes.

La agitada respiración de Chelsea rompía el tenso silencio que los nerviosos pasajeros habían creado. ¿Tan alto estaban que ni siquiera se oía la música de la feria?

La chica estaba pasando una especie de trance, todo a su alrededor se había parado y solo podía escuchar su angustiado jadeo. Entonces, pudo notar cómo las ruedas del vagón volvían a estar en movimiento. Liam alzó las manos y, esta vez, también cerró los párpados. No quería que se le metiera ningún bichito en el ojo.

Recuperando la rapidez e incrementándola a lo máximo, la fila de vagones cayó por los raíles con mucha fuerza. El viento les azotaba la cara, haciendo que el pelo de Chelsea se agitara con violencia. La velocidad era inhumana, y los chillidos de todos los que estaban allí hacían eco en el aire, y cómo no, los de Chelsea estaban incluidos en ellos. Quizá los gritos más fuertes eran los de ella, pero Liam tenía claro que si seguía así, se iba a quedar afónica al día siguiente. Qué pulmones tenía esa chica, vaya. Pero él no sabía lo mal que se sentía ella en ese momento, sus sentimientos y emociones se resumían a una palabra: pánico. Y esta vez lo sentía con más fuerza, ya que estaba bajando una de las mayores pendientes de la montaña rusa.

El descenso estaba muy empinado, tanto que si no hubiera cinturón que los sosteniera, se darían de golpe con la barra de seguridad, la cual Chelsea no había soltado ni un solo segundo. Ella pensaba que se le saldría el corazón del pecho, tenía la adrenalina a tope pero no la disfrutaba.

Entre gritos, terminaron de descender antes de lo que esperaban. Con tanta velocidad, la bajada se les había pasado en un santiamén, ya podían percibir cómo los vagones circulaban en llanura y el viento no era tan agresivo. Pero la pesadilla no había cesado.

Un potente chirrido proveniente de las ruedas se escuchó en el aire, al mismo tiempo que todos los vagones hicieron un brusco movimiento hacia la derecha causando que los pasajeros se pegaran un fuerte golpe en las costillas contra la barra de seguridad por el repentino frenazo. Suerte tenían si nadie se había roto nada después de aquel impacto. Ya no estaban en movimiento, pero, ¿por qué? La atracción no había terminado, estaban en la mitad del recorrido y aquello solo se solía parar cuando estaban en lo alto de una cuesta o si se encontraban en una curva peligrosa. Y en esa parte, los carriles solo tenían un poco desnivel a la derecha.

Chelsea abrió los ojos de golpe, horrorizada. Lo que ella siempre había temido no le podía estar ocurriendo, no estaba preparada. Esta vez, los gritos aumentaron, todo el mundo que estaba ahí montado tenía la misma sensación de pánico que había tenido Chelsea durante todo el trayecto, solo ahora ella tenía más. Ella no gritaba, solo mantenía los ojos bien abiertos y miraba a un punto fijo, sin pestañear. No sabía cómo reaccionar en momentos como ese, así que se limitó a controlar su respiración para que no le diera un ataque al corazón.

Liam no lo podía creer, o mejor dicho, no quería creerlo. Confiaba en salir de ahí sin ninguna rozadura, pero lo veía difícil ya que seguían balanceándose. Con la vista pudo divisar lo que sería más o menos lo que causaba tantos problemas; el primer vagón, el cual no tenía asientos y encabezaba la fila, se había salido un poco de los carriles. No pensaba que eso fuera a hacer que los demás vagones que éste dirigía se salieran también, hasta que un crujido mucho más fuerte que el anterior sonó y éstos se movieron más bruscamente pegando un bote, hasta quedar mucho más inclinados a la derecha de lo que ya estaban. Al estar tan ladeados, Chelsea podría caer al vacío, así que, como en un acto reflejo, se agarró a Liam escondiendo su cabeza en su pecho.

Estaba aterrada, ¿acabarían cayendo? ¿Sería ese su fin?

 Se percató de la posición que había tomado y de que no conocía al chico al que se estaba agarrando, así que estaba dispuesta a soltarse cuando los brazos del muchacho la rodearon con fuerza, correspondiéndola. Ella se quedó confusa, no entendía por qué él la ayudaba si eran unos completos desconocidos el uno para el otro, pero se lo agradecía en silencio. Era un abrazo que la reconfortaba, pero al mismo tiempo la sujetaba para que no cayera del vagón, ya que el mínimo movimiento que ella hiciera haría que resbalara. Con gritos desgarradores de fondo, cerró los ojos lentamente.

Liam notó cómo la chica empezaba a temblar, y no era precisamente por el frío. Se le hacía un poco incómoda la situación, que una extraña se te agarrara al cuello no era lo más agradable del mundo, pero él comprendía sus actos en las condiciones que se encontraban. Si había estado chillando durante todo el viaje, no quería ni imaginarse la sensación de miedo que tendría ella en ese momento. La agarró más fuerte y se vio obligado a calmarla, a él le gustaría que hicieran lo mismo si estuviese en su lugar.

-Tranquila, todo saldrá bien- torció el cuello y se lo dijo en la oreja, tenía que acercarse a ella si no quería que los chillidos de los demás taparan su voz- ¿Te has hecho daño?- preguntó, acordándose del frenazo “rompe-costillas”.

Pero ella no respondía.

-¿Te has hecho daño?- volvió a preguntarle, subiendo un poco más el volumen.

Pero ella seguía sin responder.

Él cogió la cara de la chica, firme pero suavemente con una mano, mientras con la otra la seguía sujetando por la espalda para que no cayera, y levantó su cabeza por la barbilla para mirarla a los ojos. Sus párpados permanecían cerrados, ocultándole a Liam el color de su iris. Ella no oponía resistencia, ni ayudaba a elevar a la cabeza. Su cuerpo no respondía.

“Mierda.”-pensó Liam, preocupado, y dándose cuenta de la situación-“Se ha desmayado.”


Chelsea abrió los ojos paulatinamente, para encontrarse de frente con el estrellado cielo de la noche. Estaba tumbada, pero no en el suelo porque no era frío ni duro, sino blando. Como un colchón. ¿Qué hacía ahí?

De repente, una cara que le era familiar se coló en su campo de visión y su mente se despejó. ¿Seguía en la montaña rusa? Un escalofrío le recorrió el cuerpo.

-¿Estás bien?- le preguntó Liam con voz relajada después de hacerle unas señas a alguien en frente de él.

-Si, yo…- intentó buscar las palabras. ¿Le habría pasado algo grave?

Un hombre joven con una camisa azul se le acercó, mirándola fijamente desde arriba.

-¿Cómo te encuentras?- dijo- Te desmayaste cuando la atracción se averió- aclaró al ver su cara de confusión.

-Bien, estoy bien. Solo ha sido un desmayo de nada- dijo reincorporándose en la camilla donde la habían tumbado.

¿Quién la había sacado de su asiento? ¿Se había desmayado encima del chico aquél? Tenía muchas preguntas en mente sin responder, y aunque ella fuera muy curiosa, esta vez prefería quedarse con la duda.

Liam la observó levantarse, no parecía que sufriera algún que otro daño. Ellos dos habían tenido suerte, solo una chica de uno de los últimos vagones se había hecho daños leves en una costilla. Por lo demás, nadie había resultado herido, al menos, no físicamente. Pero el mal rato lo habían pasado todos.

Como vio que no tenía nada más que hacer allí, volvió con sus amigos, que estaban hablando con Paul cerca del coche de la ambulancia, pero aún dentro de la cinta policial que habían colocado para tratar a los que habían salido heridos. Un montón de curiosos se extendían al otro lado de la cinta para cotillear un poco, y rezó por que ninguna fan se encontrara ahí, observando cómo sus ídolos habían pasado el peor momento de sus vidas.

Liam se acercó a los chicos y Louis le atrajo a él pasándole un brazo por los hombros.

-Entonces, ¿os encontráis todos bien?- se preocupó Paul.

-En perfectas condiciones- respondió Liam, a lo que los demás le dieron la razón.

-Entonces todo en orden- dijo, sacudiéndose las manos para después sacar su teléfono móvil y hacer unas llamadas.

-¿Qué tal te lo has pasado, Liam?- consultó Zayn con  sonrisa de pillo.

-Maldito seas, Zayn- rió él.

-Te habrá dejado sordo, ¿no? Cómo gritaba la tía…- Harry hizo una mueca.

-¿Y cómo te has sentado tú solo, Liam?- preguntó Niall- Si esta vez le tocaba a Zayn, si mal no recuerdo.

-¡Te lo dije!- Liam acusó al moreno.

-¡Chivato!- se quejó éste al irlandés.

-¿Podéis hablar más bajo?- pidió un chico que pasaba por allí, con la mano en la frente. Aquella experiencia que acababa de pasar le había provocado un mareo terrible.

-Menudos maleducados estáis hechos- dijo Louis frunciendo los labios cuando aquel chico se retiró.

-Perdona, ¿puedo hablar contigo un momento?- una voz femenina habló, refiriéndose a Liam. Éste se dio la vuelta, al mismo tiempo que sus amigos torcían la mirada hacia ella, y se encontró con una chica con el pelo enmarañado y los ojos cansados que le miraba un poco cortada.

La misma chica de la montaña rusa.
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¡Ya está el capítulo 4! Espero que os guste, de verdad. Ah, y sé que me repito, pero por favor, me haríais muy feliz si me comentáis aquí o en el tablón de tuenti :D
Att: Amber Fletcher.

16 comentarios:

  1. Hoola caracola, soy Noa Fontán (aunque no creo que sepas quien soy jajaja)soy tu fan número uno, amo tu novela y me pareces la chica más majosa del mundo :))
    La cosa es, el capítulo ASKDJGHTIANIINWFVIUEW Con eso creo que lo digo todo ;)
    No me imagino lo mal que se deben sentir Ed y Colin con sigo mismos (al menos yo me sentiría culpable) me pregunto si Chelsea se enfadará, bah no creo, si me hubiera pasado a mi no podría parar de pensar en Liam ;3
    Chiquilla, solo puedo decirte que eres awesome, más que eso, pero no hay palabras, y tu talento para escribir... solo puedo decir CELOSMODEON Jajaja
    Siguientee :))

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    1. SÉ QUIÉN ERES, LO SÉ MUY BIEN, SÉ DÓNDE VIVES Y VOY A IR A POR TI A COMERTE A BESOS.
      En realidad no lo sé, pero siempre que lo digo, a la gente le entra el miedo.
      Claro que se sienten culpables, ¡casi matan a su amiga! A ver, no ellos, pero... Ya me entiendes.
      Muchas gracias, pero no escribo tan bien D:
      Te quiero :')

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  2. Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeenas :)
    Tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiia, me he leído el capítulo como unas cien veces. En serio, si escribes un libro me lo compro.
    OH, YEAH. LO SABÍA. SABÍA QUE HABLARÍAN. SOY LA CAÑA. SOY LA PERA LIMONERA(?)
    Siempre me quedo con ganas de más. Nunca me dejas bien con un capítulo, yo quiero más, muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuchos más.
    Ahora hablarán se enamoraran, se casaran, tendran 1234567865434567898765432456 hijos y se haran abuelitos juntos, ocno. Puede que lo haya exagerado un "poco"
    Pues lo dicho, que quiero el siguiente.
    QUIERO SABER QUE PASA CON LIAM & CHELSEA. O VOY A TU CASA CON MI EJERCITO DE PINGÜINOS A LOMOS DE MI UNICORNIO VOLADOS.
    LO SÉ, ESTOY MUY LOCA, PERO ES QUE ME HE BEBIDO EL DETERGENTE.
    Ale, pues lo dicho, quiero el siguiente.
    Teeeeeeeeeeee quierooooooooooooooooo *-*
    Att; Isabella Swaggy

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    1. BELLA *O*
      Eres un amor, y creo que ya lo sabes.
      Bueno, en esta novela, nada es lo que parece, así que igual se casa con Liam o se casa con Torrente, ¿tú qué opinas?
      Te quiero mucho, gracias por leer. eres un amorrr exagerado *-*

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  3. Wooo pero no termines asii,q va a pasaar??jaja,la verdad es q me encanta tu novelaa,por un momento creia q era yo la de la montaña rusa;$

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    1. Es que mira, si no lo termino así, pues la gente se queda como "Oh, ya ha pasado". Pero si lo dejo en lo mejor... ¡LA GENTE SE PICA Y ME LEE! Soy mala, lo sé.
      Gracias por leer :')

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  4. Lo he pasado mal y todo :O Me ha encantadoo!! SIGUIENTEE :D

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    1. ¡Hala! Creo que gracias a mi capítulo, muchos feriantes van a irse a la ruina. A todo el mundo le está dando miedo las montañas rusas ahora, hahh.
      Por cierto, ya he subido el cinco *-*
      Gracias por leer :D

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  5. AAAAAAAAAAH, me encanta, me encanta, me encaaaaanta *-*. Pero porque lo dejas así mujer, quiero más más más! Okno. Joder Liam, te comía a besos ahora miiiiiiismo*-*, y a tí también escritora :3! (no sé si te llamas Amber, por lo tanto te llamaré escritora a partir de ahora jojoj). Sube el siguiente, YA. O te violo, tú decides :$. Te dejo mi Tuenti, por si me puedes avisar cuando subas capítulo: Houda Styles Smiler. Love ya Xx. <3

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    1. ¿Verdad? ¿VERDAD? Liam es realmente un amor, y no es porque sea mi favorito, porque entre estos cinco dioses no puedo tener favoritismos, pero si solo se podía elegir uno, ¿a quién le viene mejor el papel de superhéroe que a Liam? Y no me digas superman, que ese no está dentro de 1D.
      Puedes llamarme Rey, o puedes llamarme J. Puedes llamarme Rey J si te sale de la pelota (8) (????) Sí, mejor llámame Amber.
      Gracias por leer :)

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  6. OH MY FUCKING GOD *-* Joder, por un momentosentí ue era yo la que estaba en los brazo de Liam o.o amo tu novela, es asdfghjkl perfecta. joder, te envidio,escribes genial genial genial genial okya. Siguiente, no nos dejes así :D mi tuenti: Celeste Onedirection Mylife :

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    1. Bueno, me parece a mi que la perfección está demasiaaaaaaaado lejos de esta novela. Si se acerca un poco, es porque sale 1D, ya me entiendes*-*
      Gracias por leer, te quiero :B

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  7. Jelou. Bueno, mirando mis comentarios en tuenti, me he dado cuenta de que soy mas tonta que Vicente, bueno el es especial, siempre con su pelotita bajo los cuidados de su mamá. Me voy como el wi-fi. Tengo que decirte que no les puedes hacer eso a los pasajeros de la montaña rusa. CUAndo estaba leyende lo de que los bagones me imaginaba a Chelsea agarrada con las manos y poco a poco se le soltaba los dedos, pero esa imagen fue en una milésima de segundo, luego continué leyendo, y me quede en plan ahí va Liam el héroe. *amor infinito por Liam*. En fin y como dijo alguien en un comentario, Ed y Colin tienen que sentirse muy culpable, pero la verdadera culpa la tiene el supervisor de la montaña rusa, que parece que le faltaban un par de tuercas, al superviso r digo (?). No puedes dejar así los capítulos porque los cortas justo en lo mejor. CACAO. Una cosilla mas SIGUIENTE, escribes fantasticamentemfjdjfjdjfj genial. Natalia Villalta

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    1. Jo, Natalia.
      Amé tu cacao, y tu Vicente LOOL, y tu comentario y... TE AMO A TI.
      Gracias por comentarme, pero ya sabes que como hablamos por chat y tal, no hace falta que lo hagas *-* Claro, que tampoco te voy a decir que no.
      Pues nada, que te quiero mucho. Gracias por leer :D

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  8. HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
    Pues he tardado bastante en leer a decir verdad. Pero no ha sido culpa mía, ha sido algo llamado pereza. NO ME ODIES D:
    En fin, estoy indignada. ¿Por qué? ¡¿PERO CÓMO ME HACES PASAR ESE MAL RATO?! Pensaba que realmente la iba a palmar. Bueno no, pero que se llevaría una buena ostia sí. Me he sentido como Chelsea, me lo he imaginado, porque yo tengo fobia a ese tipo de atracciones. No puedo con ellas. Ahora más que nunca: ED Y COLIN SON UNOS CABRONES. ¡A SENTIRSE CULPABLES! Claro que, ellos qué sabían. Los encargados de la atracción: ASQUEROOOOOOOOOOOOSOS. Ahora que, amo a Liam infinitamente. ¡ES UN PUTO HÉROE! Me lo como, en serio. Es que sabía que hablarían. PORQUE MI INTUICIÓN LO VALEEEEEEEEEEEEEE PREMOOOOOO'H.
    Me has dejado con ganas de más... No me puedes hacer esto. No tardes tanto en escribir, por fas. Es que sé que es muy currado, pero yo, me MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUERO SIN ESTO. Si sacas un libro lo compraré, sin dudarlo. Lo sacarás (? JAJAJAJA.
    Me enrollo demasiado. Me odiarás. Me vas a desterrar. Me maldecirás.
    SOLO UNA COSA MÁS. ¡SIGUIENTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!
    Y que te quiero :')
    Un besaaaaaaaazo, abrazos, y muchos unicornios arcoiris.

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    1. JO, AURORA. NO TE ODIO POR QUE TE ENROLLES, TE ODIO PORQUE ERES MUY MONA.
      Sé que eso no ha tenido sentido. Además, te amo mucho skljflaskñflñsdkf.
      Me encanta que te enrolles, en serio *O*
      No tengo mucho tiempo para responderte en condiciones, porque es la hora de comer y me van a matar si no bajo ya, pero... Que sepas que te amo, y que me sacas una sonrisa con tus comentarios.
      Te quiero :D

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